El día que volví a ver las estrellas, el cielo se había abierto como con ganas de abrazar. Me miraron y guiñaron el ojo, jugando al escondite, jugando al pilla pilla. Estaban allí y yo también y podía verlas y jugamos juntas. Yo les decía cosas y ellas me escuchaban. Me entendían. Cosas como que te quiero. Como que me quiero otra vez. Como si no se fueran a marchar al día siguiente.
El día que volví a ver las estrellas, las sentí lejos. Pero entonces recordé que la Tierra es redonda. Que es el mismo cielo aquí que en Mexico. Que contigo si venías.
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