A veces se me queda un hueco huérfano, ahí en el lado izquierdo.
Pasan los días, las noches y otros días que aún parecen el anterior. Que cuando no se duerme desaparece la unidad temporal y aparecen los ratitos. Como ese en el que te olvidas del agujero, pero el hueco sigue ahí. Señalándote con el dedo. Vacío y hostil. Puñetero. Como la piedra en el zapato y la etiqueta en la nuca. Que no interfieren pero sí erosionan. Como el agua que salpica y echa por fuera. Sobre todo cuando no lloro yo.
A veces se me queda un hueco huérfano, en el lado izquierdo. Donde el corazón. Y no sé qué
Comentarios